24 de mayo de 2010

Q.E.D.

Para los que gustan de las efemérides, este año de Roque Dalton se cumplen 35 de la muerte de Salarrué, diez de la de Álvaro Menen Desleal (apareció una nota en LPG en la que se hacía constar precisamente el olvido de su fallecimiento) y 25 de la de Hugo Lindo.
No he visto, en medio de las apologías a Dalton, los artículos sesudos acerca del que quizá sea nuestro mejor poeta (Lindo) o de nuestros mejores cuentistas y nuestro mejor dramaturgo (Menen Desleal). Quizá el problema es que hay que leer su obra antes de escribir acerca de ellos, y pensar fuerte; para ser experto en Dalton basta con hablar bien de él.
Quod erat demonstrandum.