28 de noviembre de 2008

Parker y Sheaffer

La Parker 45 ya tiene sus problemitas después de tres años y medio de acompañarme en más de dos batallas. Hay un par que son cosméticos, como la quemadura de cigarro o como las marcas de dientes, que por cierto no le hice yo, ejem. Puedo vivir con eso. Pero también, en una de ésas, se le hizo una pequeña rajadura justo en el anillo, donde se atornillan las partes principales del cuerpo, lo que significa que se abre a cada momento y que no se puede enroscar. La rajadura casi no se ve porque
1. La foto está muy borrosa.
2. Krisma le puso una gota de pegamento que hasta ahora ha funcionado bien.
El mayor problema es que la punta con la que se escribe ya está bastante desgastada, y a veces suelta más tinta de la que debe, a veces menos, y mancha con bastante frecuencia. Habré escrito con ella unas 170 cuartillas de una novela, como 60 de cuentos, unas 120 más de un rollo que escribí a principios del año pasado, más correcciones y notas por todas partes. Ahora, cuando escribo, el papel "cruje", como si estuviera pasándole un alfiler. Escribe y todo, pero ya está cumpliendo su ciclo vital. La voy a tener en el escritorio para tomar notas, pero no creo que dure mucho si le sigo dando el tren de vida que le he dado.
Así que me fui a buscar plumas fuente, y hay de dos:
1. Son demasiado caras y ostentosas.
2. Son baratas y desbalanceadas.
Sí, por allí tengo una Mont Blanc que me regalaron, una modelo Mozart, negra, que es una delicia, pero ocurrió una desgracia: un día que fuimos al súper se perdió el capuchón. Hace tres años y pico que fui a México pregunté cuánto costaba, y en aquel momento eran 185 dólares sólo por el capuchón. Por mucho menos de la mitad compré la Parker 45, que estaba en oferta; era una edición conmemorativa del modelo aparecido en los años sesenta, fabricado en baquelita y toda la cosa, con los colores de la época.
Y me gusta la Mont Blanc Mozart, pero las otras Mont Blanc no sólo son muuuy caras, sino también terriblememte ostentosas, y de lo que se trata es de escribir, no se presumir.
Cuando era chavo tenía dos plumas fuente: una Parker 45 de ese mismo modelo, pero en color vino, y una Sheaffer pequeñita, bastante práctica. Después de aprender a escribir con lápiz, pasé directamente a la pluma fuente; los lapiceros los usaba en caso de emergencia, y sólo dejé la pluma fuente cuando tenía como 20 años, porque ya no se encontraban, porque eran muy caras para mi presupuesto y porque empezaron a salir las plumas de tinta china y después de gel, que usé desde esa época hasta... bueno... allí tengo varias; a veces me harta la pluma fuente y escribo con ellas.
Después de buscar en Sanborns y Simán, y de no encontrar una pluma que me convenciera, me fui a Office Depot, donde sólo tenían tres modelos. Compré el que me gustó más, y me salió un poco más barata que la Parker 45.

La pluma es un poco pesada (y no es así de borrosa como aparece en la foto), porque es de metal, pero lo importante es el balance. Hace un par de años compré una Parker barata, como en 15 dólares, y es bien cansado hacer con ella algo más que firmar o tomar algunas notas. Es muy liviana, y pesa lo mismo en todas partes. Hay que hacer un cierto esfuerzo para mantenerla en posición de escritura. No es mortal, pero después de un par de horas es escribir llegan a doler los tendones y uno está demasiado preocupado en mantenerla en posición como para preocuparse de lo que escribe. La Sheaffer pesa, pero está bien balanceada; sólo es cuestión de "domarla", porque sólo una computadora personal es tan personal como una pluma fuente; llega un momento en que sólo uno sabe cómo hacerla... uh... cantar, digamos.

Y aquí están las tres: la Parker 45, la de 15 dólares (que igual sirve e igual uso cuando hace falta) y la Sheaffer nueva. La página del cuaderno que se ve en la foto la escribí con ella; se siente bien, aunque aún extraño la otra.
(Y tiene que ser buen papel. Si no, ¿para qué tanta jodedera con la pluma?)

9 comentarios:

Wirwin dijo...

Rafael que tal como has estado mira hoy no comentare nada de tu post solo Quiero invitarte a participar en una inciativa que invita a la gente a tomar conciencia de la No quema de polvora en esta navidad si deseas participar en esta iniciativa para la blogósfera Salvadoreña visita mi sitio cuidate

Hunnapuh Xbalanque dijo...

¿Que decirte?

Yo perdí la capacidad de expresar mis ideas por medio de trazos ideográficos, bueno a decir verdad, nunca la tuve, pues por mi letra desde siempre fué algo así como niño niño símbolo de la mala caligrafía y mis escritos resultaron casos para el estudio multidisciplinario de eminentes grafólogos, egiptólogos y especialistas en escritura cuneiforme, pero como ninguna de estas disciplinas eran parte del perfíl de mis doctos mentores en las escuelas primarias, ostenté siempre en mis certificados de fin de año la leyenda.

"Necesita mejorar su letra"

Desde primer grado hasta noveno, ya en bachillerato tuve que aprender a realizar letra de molde por fuerza de tareas de dibujo técnico en las que para poder obtener el seis mímino en la ponderación de letra, tenía que esforzarme por "dibujar las letras a mano alzada", actividad que me tomaba mas tiempo que el diseño mismo.

Las plumas son para mí objetos desconocidos, irrelevantes, algo asi como sería un oto-oftalmoscopio en manos de un mono araña de la selva del petén.

Gracias a dios se inventó el teclado y los procesadores de texto, asi soy feliz y me puedo comunicar con mis congéneres con medios diferentes a la expresión oral.

Actualmente firmo muchos papeles en mi trabajo y por lo menos nadie ha notado que mi firma no se parece a ninguna otra que haya hecho antes, pero tratándose de firmar cheques propios si es un verdadero suplicio, (para quienes recibían mis cheques) por suerte apareció nuevamente la tecnología y se inventaron las transacciones electronicas en las que mi firma no es muy relevante.

Triste es mi vida, lo sé, y me salis con plumas fuentes, tinta sobre pergaminos, arena y papel secante y que se yo diabólicos artilugios mas.

Regreso a mi teclado el cual manejo con envidiable pericia...

Anónimo dijo...

¿Solo por casualidad, estudiaste en alguna escuela alemana? Solo a ellos les he escuchado que les enseñan a escribir con pluma.

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Nop. Primero, en una escuelita que se llamaba Corazón de María. Luego, a partir de tercer grado, en el Externado. En la escuelita se usaba lápiz. En el Externado, lapicero o pluma fuente; creo que debías usar pluma fuente para las clases de caligrafía.
Lo que pasó fue que en primer grado yo no quería aprender a escribir; no le veía ningún sentido, porque había miles de libros ya escritos, y la prueba era la bibliotecota de mi padre. Leía desde los cuatro y tantos. Me parecía redundante, o su equivalente a los cinco o seis años.
Lo que me encantaba era la pluma de mi papá, que era una Parker 45, pero de las viejas, modelo original. Aprendí a escribir con la condición de que me compraran una pluma fuente, y pluma fuente it was. Primero, una Sheaffer pequeña, y luego una Sheaffer medio de lujo que me regaló mi abuela, más otro par de las primeras que regalé o presté o perdí o arruiné; las más nuevas fueron las que menos duraroan. En cuarto o quinto grado, un compañero de apellido Rivas me dijo que me cambiaba la segunda Sheaffer por su Parker 45, y pos dije que sí. Me imaginé que su mamá o la mía iban a protestar, porque esos cambios son siempre dudosos, pero no. La Sheaffer me duró hasta que empecé la secundaria y la Parker hasta como los 17 años. Tuve alguna otra, también Sheaffer, y no recuerdo en qué paró.
Lo que sí recuerdo es que la mayoría de los chavos del Externado usaban pluma fuente, y las vendían allí mismo en la papelería, bastante baratas.
Del alemán sé que se pueden armar unos chorizos de palabras, y hasta allí.

Anónimo dijo...

Joder
que rico es escribir con pluma fuente.

Si no has escrito con pluma fuente no sabes lo que te pierdes.

Yo escribo desde el segundo grado con pluma fuente, y cuando se me arruinaba, le sacaba punta a una raja de bambú y te quedaba una letra que era las mil maravillas

Cada pluma tiene tiene su uso

Joder que rico es escribir con pluma fuente

No importa que sean caras o baratas

Aldebarán dijo...

Ya tenías varios días de no hablar de la Parker 45. Lástima que esté dando señales evidentes de uso. Ahora bien, la Sheaffer se ve algo sexy y o dudo que debe tener buen balance. En cuanto a las Mont Blanc, pues ya pertenecen a otra liga.

Recuerdo alguna vez haber visto a un médico que escribía y firmaba sus recetas con pluma fuente, con un color de tinta que era tan personal como su firma. Por supuesto, se enorgullecía de ambas cosas. Para que veás que el amor por los objetos de escritura no tiene ni edad ni tiempo.

Soy Salvadoreño dijo...

Tenia un (¿o se escribe una?) MontBlanc. Regalado (o regalada). Y lo (o la) perdí. Hace 3 meses
Y pense que ya se me habia olvidado, hasta que vuelvo a leer este post.
:'-(

Anónimo dijo...

Pues yo tambien amo las pluma fuente de cualquier pelaje, no me importa si son caras o baratas.

Anónimo dijo...

Soy aficionado de escribir con plumas fuentes, es una sensación única, es el simple hecho en que el plumín y papel hacen el amor, es una lastima que en El Salvador no exista lugares específicos para intercambiar, admirar, vender o comprar las plumas fuentes, se que no soy el único, pero quizás nuestra modesta colección crecería un poco mas, o valorar con cariño, las que ya tenemos....¿o si hay?.....saludos