31 de julio de 2008

Algo más de la FILGUA

Tema de la mesa: "¿Sirve para algo la literatura? II", o sea que ya había habido una mesa con el mismo título, a la que no pude asistir porque estaba en la de "Literatura, identidad e integración en Centroamérica", de la que hablé anteayer.
Y, bueno, empezaba a las cuatro de la tarde. A las cuatro y media la sala se veía así:

Y la mesa se veía así:

Los ponentes y el moderador (o sea yo) ya estábamos en el plan de irnos a tomar un café o algo. Y no todos...

De izquierda a derecha, Eunice Shade, de Nicaragua; yo, de El Salvador; Javier Mosquera Saravia, de Guatemala, y José Luis Rodríguez Pitti, de Panamá. Al pie del cañón y todo, pero sin público. Denise Phé-Funchal, la otra ponente, avisó que quizá llegara tarde; tuvo que ir a Jutiapa a la misa de nueve días de la muerte de su papá.

Casi a las cinco de la tarde llegó algo de público. Aquí están los primeros, pero llegaron a ser poco más de veinte asistentes, y comenzamos.

Denise llegó pronto y se integró a la discusión. En suma, después de dar muchas vueltas --si el valor de la literatura es práctico, espiritual, moral, etcétera-- se llegó a la conclusión de que la literatura debe servir para algo, o no habría gente en todas las sociedades que se dedica a ella.

¡Sí! ¡Denise Phé-Funchal usando la Vaio verde! ¡Impunemente! Claro que estaba chateando con Krisma, y que eso fue después de la ponencia en la feria, y después de grabar materiales para unos programas para radio Don Bosco...


...pero antes nos tocó estar en el otorgamiento de una cosa llamada "El Galardón de las Américas" a las personas que participaron en la mesa posterior a la nuestra. No me enteré muy bien qué era el galardón, ni por qué exactamente se entregaba, pero le tocó uno a Raúl Figueroa Sarti como presidente de la Gremial de Editores de Guatemala, y otro a Vanessa Núñez Handal en su calidad de... eh... la señora que los daba dijo que de lectora, y que le daba gusto que lo llevara a El Salvador. Y Vanessa vive en Guatemala...
También le tocó uno a un representante de la embajada argentina. De repente la señora empezó a interactual con el público, con dos cámaras de televisión detrás de ella, y se acercó peligrosamente a donde estábamos con Denise, para preguntarnos qué pensábamos acerca de la trascendencia del Galardón de las Américas y de su otorgamiento a los participantes de la mesa, etcétera, y fuimos detrás de Raúl cuando ya casi estaba encima de nosotros (Raúl tuvo que levantarse a resolver problemas, como desde amtes de que empezara la feria).
Y ya.

3 comentarios:

Sonic Reducer dijo...

Ups, un poco más y vives al situación ideal: que no llegue gente, que los organizadores —todos apenados— den el cheque e inviten una copa a los ponentes en un sitio lejos de la escena del crimen.
Saludos.

Wingston González dijo...

cabal. por lo menos las sillas apredieron mucho del foro, brod. estuvo más divertido lo de batman y la "integrrrración cetron-americana".
saludos :-)

eunice shade dijo...

jajaja, ¡cómo olvidar esas sillas!

saludos desde Nic.

eunice.