25 de julio de 2006

Día de corrección

Desde las 10 de la mañana del lunes hasta eso de las 2 de la mañana del martes me la pasé revisando Tiempos de locura. El Salvador 1979-1981 para su --espero que muy próxima-- tercera edición, que saldrá en una interesante coedición. (Ya hablaremos de eso en su momento).
Como dije antes, no es que la primera edición estuviera mal, porque allí estaba todo lo necesario para contar la historia; lo que pasó fue que no hubo tiempo para terminar de darle forma al libro, esto es: que quedara bonito. Así de simple. Y se fueron muchos errores (no tantos, pero para un escritor histérico son legión, e insoportables) por la premura de presentarlo el 10 de enero de este año, veinticinco años exactos después de la fallida ofensiva final del recién estrenado FMLN.
Para la segunda edición hubo añadidos interesantes, como el primer diario del sacerdote Ignacio Ellacuría, y detalles acerca de la conjura y la redacción de la proclama del golpe de estado del 15 de octubre de 1979. También algunas entrevistas más, que precisan muchos puntos.
Para la tercera no hay mucho más, la verdad, excepto un poco "color" y la introducción del diario del arzobispo Romero. (Creo que ya hablé de eso también.) Pensaba incluir varias entrevistas más, algunos materiales de época con información "nueva" (generada después de las dos primeras ediciones) y tres o cuatro cosas extra. Decidí que no, o no más que como referencias rápidas. El libro ya tiene la estructura y los elementos que debe tener, y no aguanta más de lo que tiene, so riesgo de convertirse en otra cosa. No sé en qué, y creo que no voy a averiguarlo. Eso sí: inserté, en el último capítulo de la primera parte, trozos de un capítulo completo que eliminé, redactado para la segunda edición. (También hay uno que no se publicó en la primera, que usé parcialmente en la segunda.)
El problema es que tengo pendientes... híjole... como cinco entrevistas con personas involucradas en algunos procesos de 1979 a 1981, y ya no caben, además de un montón de documentación que no he usado. Quizá sería más fácil y sensato escribir otro libro y dejar Tiempos de locura por la paz, de una vez por todas. Después de esta revisión, encuentro que por fin me gusta cómo está, y hasta me enorgullece un poco haberlo escrito. Año y medio para llegar al resultado final, pues. (Y de verdad que no están mal las otras ediciones. Pordiosito. Son cosas de escritor histérico.)
Hay otro libro sobre historia reciente que escribí en 2002 y que ha estado esperando el momento oportuno y el editor adecuado. Es bastante diferente de Tiempos de locura, mucho más limitado en sus alcances temporales, pero de tanta trascendencia en lo político como el tema de éste. El editor ya apareció, y el momento se ve bien, así que es probable que para el próximo año ya esté impreso. No, no voy a hablar de él todavía.
No se me está dando la ficción en los últimos meses, pero estoy disfrutando el "descanso". Lo disfrito haciendo algo de música para los videos y un poco de edición de video, además del trabajo habitual.
Ah: el armado del libro también será diferente. Esto es: traerá nuevas introducciones y un apéndice nuevo, este último de lo más valioso en términos históricos. Lo que ya quiero ver es la portada, pero aún faltan semanas para que esté lista. Ni modo.
Y hoy en la noche tengo una cena que le gané en enero al director de Flacso El Salvador, Carlos Briones. La apuesta (mía) era que la primera edición se vendería en tres semanas; él esperaba que en unos tres meses. Se fue en quince días, y la segunda en menos de tres meses. El montón de trabajo de ambos y de los otros involucrados en el libro de parte de Flacso, Carlos Ramos y Nallely Loya, no había permitido que nos reuniéramos. (Si perdía, tenía que prepararles una cena gourmet, así que en realidad yo no perdía nada). Un buen pretexto para platicar de cosas interesantes, si acaso hiciera falta un pretexto.

6 comentarios:

Victor dijo...

Que bueno que ya va a salir la otra edición, resérveme una que yo m quedé con ganas de ver la primera.
Creo que es muy valioso lo que hace al escribir toda esa parte de nuestra historia. Ojalá y ello anime a más gente a poner su versión de los hechos a la luz, para asi recuperar nuestra memoria histórica y no repetir esos errores del pasado.
Ojalá pudiera ayudar en algo más mis ánimos.
Saludos

Tzaviere dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Tzaviere dijo...

Me hiciste recordar a Mario Benedetti, quien de una edición a otra del mismo volumen efectuaba cambios a escoger, desde la incorporación de textos nuevos hasta mutación de títulos. ¿Recuerdas el "Poemas de la oficina y otros poemas" que terminó titulándose "Poemas de la oficina y otros expedientes (o folios, o algo así)"? No es que esté mal, creo válido introducir mejoras en los libros, pero el caso de Benedetti roza lo patológico, al margen de la incorfomidad y el perfeccionismo. Hago la cita salvando la distancia, que Benedetti puede ser un buen narrador y ensayista pero es al mismo tiempo un genuino poetastro, que no es tu caso. Quiero decir, que no eres un poetastro ni tampoco alcanzas cotas de exageración en la vena Benedetti (hum, creo que me he contagiado de tu estilo). En fin. Si me permites opinar, te sugiero que consideres un nuevo libro; parece que tienes material suficiente. Y también parece que ya lo decidiste. Creo que enviaré esta tercera edición —por la cual te agradezco— a un par de amigos residentes en el exterior.

BEKA dijo...

aaasshh con razon ya no la halle.. yo quiero una.. reservamela, avisa cuando ya este para pasarte mis datos..y el $$$

jajaja.. ya tienes compras por adelantado·

Aniuxa dijo...

Bueno... Yo quiero una de la tercera :P Suerte!!

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Víctor: La idea es precisamente que la gente que participó en ésos y otros rollos se anime a hacer sus propias cosas. Había trabajos en marcha de un par de protagonistas, que están prontos a salir, pero me da gusto que a partir del libro han estado saliendo a la luz algunas cosas. Otras no, obviamente: ya era hora que se destaparan, y es producto del tiempo y de la asimilación de la experiencias. Ya es una generación desde que pasó todo eso... Y hoy empecé a planificar el próximo libro. Creo que lo van a atacar --los serios de siempre-- un poco más que el anterior, pero para la tropa común y corriente --entre los que me cuento-- puede ser revelador.

Tzaviere: Entré a tu página y voy a poner un link por aquí. Felicidades por tu matrimonio y por tu felicidad.
Sí, recuerdo Poemas de oficina, y de hecho allí está de lo muy poco que me gusta de Benedetti. Conocí una edición ilustrada y bien bonita que sacaron en México hará unos 15 años, se supone que sacada de la primera edición.
Mi patología es más grave: corrijo muchísimo antes de publicar. Sólo un libro (además de Tiempos de locura) publiqué sin haberlo corregido al menos un año, y me arrepentí desde 1990 hasta el año pasado, cuando por fin apareció la edición que quería.
A ver si no me quedo trabado en los libros de historia reciente... Ojalá que no. Lo que resulta molesto es que algunos que se dedican a la historia (no sólo del que hemos hablado por acá) se ponen bien raros, como si fueran dueños de los temas. Yo sólo soy periodista, y quizá por eso me atrevo a ser un poco... uh... ecléctico.

beka: Creo que se va a distribuir también fuera del país. Sería excelente. Si no, nos ponemos de acuerdo.

Aniuxa: Gracias.