27 de julio de 2006

Sólo la voz

Uno de los primeros proyectos de La Casa del Escritor, cuando de La Casa sólo existía la idea, fue la recopilación de voces de escritores salvadoreños. Le pusimos Sólo la voz por el magnífico poema de Hugo Lindo, del mismo nombre, formado por 47 partes. (Era excesivo, don Hugo. Desmesura, su última obra, es un poema de más de 300 páginas a verso corrido, y es muy bueno. Y quedó inconcluso, que conste.)
Hasta ahora hay más de dos docenas de voces de escritores "consagrados" (no me gusta la palabra, pero la dejo), y otras tantas de escritores jóvenes o menos jóvenes.
La idea ha sido publicar discos con todo lo que hay, pero algo falla cada vez que se ha lanzado el proyecto. ("Dinero" es una palabra que causa resquemores, dudas o imposibilidades.) Ahora, poco a poco, comenzarán a publicarse en colaboración con la revista Cultura de la Dirección de Publicaciones e Impresos. De hecho ya salió el primer disco, en el número 90, de mayo-agosto de 2005, y vale algo así como 5 dls., revista y disco incluidos. El número está dedicado a Hugo Lindo, precisamente. Todavía está a la venta en la DPI, que queda frente a la iglesia del Perpetuo Socorro. Otro disco saldrá en unas semanas, según me dijeron. Ya contaré más tarde de qué y quién(es) es.
Para terminar de mudarnos al nuevo sitio de La Casa del Escritor, coloqué una página con algunas de las voces que hemos recopilado. Hay algunas grabaciones impresionantes, como un poema de Claudia Lars grabado dos o tres semanas antes de su muerte; una de Quino Caso (Joaquín Castro Canizales), recitando algo de memoria con algunos tragos entre pecho y espalda; un fragmento de Vida, pasión y muerte del antihombre, de Pedro Geoffroy, y un poema muy conmovedor leído por Oswaldo Escobar Velado. Hay gente de la Generación Comprometida a la que se conoce muy poco en El Salvador, como Ricardo Bogrand y Mercedes Durand, y otra más conocida (o eso se esperaría) como Roque Dalton, Roberto Armijo e Irma Lanzas. Las grabaciones de Roque Dalton, por cierto, las hizo Pedro Geoffroy cuando aquél sólo tenía 22 años, en 1957.
Las voces, en formato *.mp3 de mediana resolución (96kbps), pueden encontrarse aquí.
Aún falta poner otros proyectos de La Casa, como el Archivo de Historia Social, que nos llevó como tres años, y una revista electrónica de la que sólo hubo dos números. Por ahora diviértanse con lo que tenemos, que no es poco.

1 comentario:

USUARIA ANONIMA dijo...

HE ESCUCHADO LAS VOCES Y ME PARECE MUY BONITO, PERO CUANDO ESCUCHE EL POEMA: SENORA DEL DESCONOCIDO ROSTRO QUEDE MARAVILLADA, QUE LINDO POEMA, TODOS SON LINDOS PERO ESE ME ENCANTO.
UN DIA DEBERIAS HACER UN VIDEO PARA ESE POEMA (Y PARA LOS OTROS), PIENSENLO ES DEMASIADO BELLO PARA NO APROVECHARLO.