7 de febrero de 2008

El malentendido, yo no fui, fue Teté (y el poeta turco)

A partir de las declaraciones de David Hernández en el sentido de que hay una "ridícula Casa del Escritor" en "Panchimalco, creo"; que allí se reparten títulos a poetas y que nos manejamos de manera "doctoral" y "profesoral", escribí el post anterior y envié copia a La prensa gráfica y al propio Hernández, como haré con este post.
Patricia Cruz, de LPG, se comunicó conmigo para preguntarme acerca de las declaraciones de Hernández, y le respondí por escrito, porque ya he dicho por aquí que desconfío de las entrevistas telefónicas. Me dijo que la nota podía usar como base lo que hubiera escrito en este blog, y le contesté que estaba de acuerdo, siempre que se tomara en cuenta de que se trata de un blog personal, no institucional.
En la nota que aparece hoy, Cruz se dedica a hablar más bien de la validez de los talleres literarios, y parece no importar demasiado las serias acusaciones de David Hernández: lo "ridículo" de La Casa, lo de los diplomas, lo de lo doctoral y profesoral. La reportera habló de nuevo con Hernández, y su respuesta se limita a un par de líneas:
Consultado nuevamente al respecto, Hernández dijo que su comentario no fue con mala intención, por lo cual pidió disculpas por el malentendido.
No veo la buena intención en sus palabras, ni veo malentendido por ninguna parte. Se trató de un ataque directo en contra de La Casa, de sus integrantes y --lo menos importante-- de este servidor. Sólo con muy mala intención puede decirse lo que él dijo.
Lo más importante: su parca respuesta --esconder la mano después de tirar la piedra-- no respnde lo más importante: que en su primera declaración como director, aunque declara que la calidad es la única medida para publicar en la "nueva" Editorial Universitaria, está excluida de entrada la gente de La Casa, simplemente porque considera que el proyecto es "ridículo", sin que lo sustente. Lo reto a que lo haga públicamente, si lo desea a través de un debate abierto entre él y yo, con público y todo. Es el mejor modo de ponerse de acuerdo.
Hay un punto que quiero destacar: Hernández fue nombrado por las autoridades de la UES para que definiera la política editorial de la Universidad de El Salvador. Su posición es la posición de las nuevas autoridades univesitarias. En lo que diga, representa al nuevo rector, y se espera que ésa sea la política oficial de la UES. En este caso, muestta una intención excluyente, a priori, de una cierta cantidad de gente que por algún motivo a Hermández le cae mal o considera no digna de publicación.
Hay que preguntarlo: ¿es ésa la posición de las autoridades de la UES? ¿O es una boutade de Hernández para caer mal, sin importarle que sea un empleado público que debe ser inclusivo y hacer valer su palabra en el sentido de que sólo privará la calidad?
Y no responde nada acerca de algo que me parece mucho más que un error --es decir ignorancia de su parte--: lo del poeta "turco" Omar Khayyam, que en realidad es persa, algo que cualquiera que se dice esritor o editor debería saber. Y por qué durante años ha sostenido que ganó un premio literario que gané yo, en el cual él quedó apenas como uno de los finalistas. No veo malos entendidos ni buena voluntad tampoco en eso. Veo a alguien que quiso lucirse a costas de otros, de manera innecesaria, y que ahora quiere zafarse con un "no fue de mala intención", cuando el daño está hecho. Ese daño pone en cuestión las intenciones de las autoridades universitarias.
Transcribo a continuación la entrevista que me hizo Patricia Cruz por correo electrónico. Me parece que el enfoque que le dio a la nueva nota --que puede encontrarse en este link-- se queda si acaso en la superficie. Lástima para LPG.
Va la entrevista.
¿Qué papel juegan los talleres literarios en la formación de los jóvenes escritores? (esta es la misma pregunta que le realicé a Hernández)

Depende, obviamente, del taller, de cómo se enfoque y de los propios escritores.
Los talleres más frecuentes son los dirigidos por un escritor con alguna experiencia, basados en ejercicios y lecturas estandarizados. Me parece que no son muy efectivos; generan gente que sabe escribir ejercicios y adquiere una cultura literaria un poco más amplia, pero no más. En El Salvador hay un fenómeno interesante: talleres "horizontales", en los cuales todos los talleristas trabajan sin la ayuda de un escritor fogueado. Me parece que hay un riesgo con ellos: no existe el método que pueda proporcionarles un escritor profesional, y eso puede llevarlos a inventar cosas que fueron inventadas hace mucho o --como ha ocurrido-- en el academicismo, la ideología o la mala poesía.
El taller de La Casa es una mezcla de ambos, y un poco más. Hay un escritor experimentado que coordina las reuniones y transmite sus conocimientos, pero funciona de manera horizontal. El punto de partida es que todos somos escritores, pero estamos en diferentes etapas del mismo proceso.
Los talleres pueden ser vitales para un escritor, a otro pueden arruinarle la vida y a otro no servirle de nada. Un escritor lo será con talleres o sin talleres. Quizá un taller como el de La Casa ayude a alguna gente a ahorrar tiempo en el proceso de formación, pero no generará a escritores que no lo sean de antemano. La mayor parte de los que llegan a La Casa ya tienen tiempo escribiendo, y tienen una obra en marcha; lo que les falta es aprender algo de técnica, métodos de trabajo, intercambiar ideas y práctica.

2. Uno de los objetivos de la Casa del Escritor (según el material en la web) dice que es apoyar la formación de escritores profesionales "con conocimientos técnicos sólidos y un buen estándar mínimo de calidad". Específicamente ¿en qué consiste el taller literario que se brinda en la Casa del Escritor? ¿cuál es ese estándar mínimo de calidad?

El arte no se transmite en un salón de clases, sino de persona a persona. Es un asunto bien medieval: aprendiz, oficial y maestro. Es el oficial el que transmite el oficio, de allí el nombre. Los maestros son los grandes escritores: Vallejo, García Márquez, Shakespeare, Eliot...
Aunque el taller es colectivo, hay un escritor que transmite sus experiencias y conocimientos. No a todos, sino a cada uno, según lo necesite; los demás están presentes y, en su momento, todo está a discusión, y cada quién saca lo que le parece, le sirve o le conviene. Ése es un punto importante. La idea es que cada escritor busque su propia voz, y la encuentre. El intercambio con otros escritores de mayor o menor experiencia ofrece algunos parámetros, y las lecturas y discusión de lecturas da muchos más. En realidad se trata de escritores que trabajan individualmente, y se reúnen para intercambiar conocimientos, trucos, avances...
El estándar mínimo es... híjole... poco explicable. El objetivo del taller de La Casa es la escritura de una unidad (poemario, novela, libro de cuentos) que pueda pasar por el filtro de un consejo en cualquier editorial, no sólo salvadoreña, sino de cualquier parte. Los parámetros evidentemente los doy yo; soy quien tiene más experiencia en el tema.


3. ¿La Casa del Escritor brinda algún tipo de certificación a los participantes al finalizar el taller literario?

En absoluto. Los "diplomas" de un escritor son sus libros. Me parece ridículo decir que se pueda dar un diploma que certifique a alguien como escritor. Sería irresponsable.

4. Hasta la fecha ¿cuántos libros, revistas o plaquettes con las obras de los participantes en el taller de la Casa del Escritor se han publicado?

La Casa no ha publicado más que algunas plaquettes, para el día de la inauguración, en 2003. No todos los publicados eran de La Casa.
Me parecería que hay conflicto de intereses si La Casa publicara a sus integrantes. Creo que deben buscar por su cuenta, y no autopublicarse; es el modo más fácil de desperdiciar un buen trabajo o de difundir uno malo. Un escritor escribe, una editorial publica. Me parece que no será la Editorial Universitaria la que publique a nadie de La Casa, por lo que dice David Hernández, pero para eso está el resto del mundo.
Cinco años son pocos para la formación de escritores, pero ya están publicándose los resultados del taller. Están *La era del llanto* (DPI) y *Viaje al imperio de las ventanas cerradas*, de Krisma Mancía; este último obtuvo un premio internacional de editorial La Garúa, en Barcelona. Acaba de publicarse en Guatemala la novela *Las flores*, de Denise Phé-Funchal, y está a punto de publicarse en la misma editorial una novela de Vanessa Núñez Hándal. Ambas están en F&G Editores, que es de lo mejor que hay en Centroamérica.
Casi todos los compañeros de La Casa han publicado en el Suplemento Tres Mil, del Colatino. La revista Cultura ha publicado también obras de unos ocho o diez. Tres compañeras han publicado en revistas de Barcelona, y se las ha traducido al catalán; también hay publicaciones en revistas de Argentina, Perú y Guatemala. Ahora se está preparando un número de una revista mexicana, en Sonora, dedicada a poetas jóvenes de La Casa. Hay libros esperando fallos en concursos, y otros esperando aprobación o fecha de publicación en varias editoriales y países. Digamos que, hablando sólo de libros, se han producido hasta la fecha unos 25 por parte de compañeros de La Casa, más los que están en proceso. Como El Salvador no es el lugar con más editoriales y revistas literarias --y algunas de ellas, como resulta obvio, están cerradas para nosotros--, en lo que se está trabajando es en la proyección internacional.
Insisto en algo: no conozco a David Hernández. No sé quién le haya dicho cosas tan extrañas de La Casa. Si desea, lo invito a que vaya a visitarnos un domingo por la tarde, para que vea cómo se trabaja. Quizá cambie de opinión, quizá no, pero al menos podrá hablar con conocimiento de causa.
Me resulta triste, por otro lado, que llegue a un puesto tam importante haciendo declaraciones excluyentes, a priori. Él representa la posición de la UES con respecto a la literatura. Si ésa es la posición de las autoridades actuales, no se habrá avanzado mucho. Si no lo es, que lo aclaren. Creo que sería lo correcto.


Estoy enviando copia de este post nuevamente a La prensa gráfica y a David Hernández, como corresponde.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Y qué querés? Tener sólo amiguitos?

Si la gente te critica es porque realizas un trabajo politizado de lo más vil y despreciable.

Sos oreja y bajero

Anónimo dijo...

ESO LE PASA POR POLITIZAR SU TRABAJILLO, QUERIDO AMIGUITO...

"LA CASA DEL ESCRITOR : LA SOCIEDAD DE POETAS DESAPARECIDA", SERÍA UN BUEN TITULO POST-MORTEM PARA LA CASITA!

SALUDOS!

Ricardo dijo...

Me uno a la invitación, en buen plan, espero que el señor David no nos deje con los colochos hechos.
P.D ¿Qué tiene que ver la foto de la derecha con la nota de este día?
Chau

Arbolario dijo...

Rafa: se te olvidó mencionar el primer premio que se obtuvo en el certamen nacional de vídeo. (Snif)

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Uno también se puede distinguir por la gente que lo defiende, que lo quiere, que lo insulta o que no le hace caso.
Me honran esos comentarios anónimos. quiere decir que vamos bien, y dan pistas bien interesantes.
Y, sí, nos ganamos el premio de video de hace dos años, en la categoría de ficción.
Y los que faltan.
Saludos, Kinderplatz.

norteño del norte dijo...

En la oficina de un oficial de gobierno, ahí por 1996, leí esta frase que estaba en un cuadro en pared:

"Personas brillantes hablan de ideas; personas comumes y corrientes hablas de cosas; personas incultas hablan de otras personas..."

Y si DH aprovecha las primeras oportunidades de dirigirse a la prensa para descalificar a otros (léase LCE), que está haciendo trabajo real y verificable, quien sabe el tipo de "obras" que van a salir de la EU.... Ojalá me equivoque.

Y recuerden: "there is a fine line between travelling and becoming a monster..."

Nancy dijo...

Cuando lèi en la nota que " David Hernández, nuevo director de la Editorial Universitaria de la UES, asegura que lo único que exigirá para publicar es calidad".LPG
Pense,que iniciaba muy bien, pero me decepciòn cuando leì el comentario sobre La Casa, es irresponsable hablar de lo que no se conoce. Làstima.

el 830 dijo...

"Sociedad de los petas desaparecida" hasta para poner apodos son aguados estos anonimos.
Cuando se va a decir algo con el afán de entrar al pleito ajeno al menos hay que hacerlo bien para no parecer montonero y bayunco.
En fin, también estoy de acuerdo con Ricardo, yo creo que esta vez no se debería dejar que el asunto se olvide debatiendo otros temas (como estan haciendo en la prensa) y que se aclaren bien las cosas.
Me parece irresponsable que despues de tirar la pierda ahora sale con que esconde la mano. Por eso es que la gente cree que puede venir y decir cualquier tontera.
Ya es hora de hacer valer ese dicho de que el que lo cocina que se lo coma.

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Lo interesante es que los trolls habían desaparecido, especialmente el que se refiere a mí como "amiguito". He escrito de cuanta cosa se me ha ocurrido en el último año, y de repente allí está de nuevo...
Y vienen en pares.
Además de poner malos apodos, son previsibles.
¿Y si, aprovechando que el trabajo de La Casa es vil y despreciable, armamos un partido político? (Lo de "oreja" y "bajero" va para mí solo, así que a lo mucho podría aspirar a ser diputado. Si votan por mí, prometo aumentarme el sueldo.)

Aldebarán dijo...

La respuesta del Sr Hernández revela algunas cosas, en mi humilde opinión (que son obvias, pero que es bueno ponerlas por escrito)

*No veo como puedo malinterpretarse lo que declaró, pues deja bien claro lo que piensa del proyecto de La Casa del Escritor y de las persona que lo conforman.

*Si no lo hizo con mala intención ¿qué lo motivó a emitir tal juicio de valor? ¿No será que es lo que realmente piensa y lo único que hizo fue ser sincero en su primera entrevista?

*Sin conocer mejor al Sr. Hernández no puedo comprender sus verdaderas intenciones y sólo me queda atenerme a lo que está escrito y no a lo que pudo haber pensado en realidad.

Da tristeza ver que un funcionario público, una persona que ha publicado algunos libros (no he leído ninguno de ellos) se comporte de manera tan poco profesional, emitiendo declaraciones basadas en prejuicios, denostando proyectos y personas a quienes no conoce.

Al final, es el Sr Hernández quien se denigra a si mismo y enloda a la institución que lo ha contratado. ¿Sérá capaz de corregirse a si mismo y borrar esta primera y desastrosa impresión? No lo digo porque tenga que justificarse ante nosotros, sino para demostrarse algo a sí mismo, como persona y como director de la editorial universitaria.

Por otra parte, LPG no ha manejado la noticia de buena manera. Como siempre, parece interesarles más los pequeños pleitos que surgen en el "medio" que por lo que realmente construye la cultura de este país. En fin, parece que el periodismo cultural retrocede lo poco que había avanzado.

Aniuxa dijo...

De repente me dieron ganas de cantar:

"Yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar". Cosa que no viene al caso... pero me acordaron de la canción (aunque con un millón de amigos la vida sería cara y llena de cumpleaños y muertes todos los días)...

En fin...

Nos vemos

Raul dijo...

Como se certifica un escritor?? cuando no pierde la discipñina de escribir o cuando publica?? Cuanto escritor puedehaber sido grandioso y no lo ha sido, solo porque no ha publicado.. O entendi mal... Respetuosos saludos... Raúl