30 de diciembre de 2006

¡Ah! Y murió Gerald Ford

Nada más que él sí murió de muerte natural y le correspondió el honor (que sin embargo fue tomado como todo lo contrario) de "terminar de terminar" con la guerra de Vietnam; ya Nixon había pasado por la derrota de 1973 en el norte, y a Ford lo pusieron para la de 1975 tras lo del Watergate. Peores cosas había hecho Nixon que el espionaje a los demócratas; la onda era deshacerse de él cuanto antes.
(Recuerdo aquella frase de Nixon en su discurso de renuncia: "I am not a crook." Pocos menos adecuados para decirla: impulsó su carrera, en sus inicios, como brazo derecho del senador McCarthy --"muerto en su cama de muerte / flanqueado por cuatro monos"-- en el Comité de Actividades Antinorteamericanas, uno de los tantos periodos infames que nuestros vecinos de más al norte han tenido, los Rosenberg y Sacco y Vanzetti incluidos. Y perdió contra Kennedy. Y el otro Kennedy perdió contra él por default; lo mataron en la cocina de un hotel, qué lugar para morirse.)
En fin, recuerdo que Ford, con todo que era un tipo grandote, fuerte y deportista, tenía la mala costumbre de caerse en público, y la ejerció sistemáticamente y en momentos clave. El vox populi decía que no era capaz de caminar y mascar chicle al mismo tiempo (porque además le gustaba mascar chicle).
Nomás más me acordé. Que descanse en paz, y se agradece que no lo hayan elegido después de terminar el periodo de Nixon; a veces es mejor quedarse con la duda.
(Creo que hay un capítulo de Los Simpson en el que aparece Ford. Sí, aquí está. Trata acerca de dos malos vecinos: George y Barbara Bush. Al final aparece Ford. Me da la impresión de que Ford cae mientras juega fútbol americano con Homero, o en algún momento, pero igual me lo estoy inventando.)