31 de julio de 2005

Detector de fantasmas por USB

Las personas a las que desprecio en el universo no pasan de tres, y no creo que lleguen a dos. A ésa que queda siempre la monitoreo, porque el desprecio es un sentimiento de lo más tonificante y, en las dosis adecuadas, bastante bueno para el hígado y para el ego.
El caso es que en el blog de mi ser despreciable personal vi una maravilla: un radar de fantasmas que puede conectarse al puerto USB de la computadora. "Los fantasmas -dice en la presentación del producto al que el despreciable hace referencia- pueden estar detrás de usted, observando todo lo que hace. O alrededor suyo, esperando o atrapados en el más allá, o perdidos en un rincón del tiempo. ¿Son amigables y buscan una conexión? ¿O sólo tienen hambre?" Un discurso que a uno le hubiera gustado escribir.
El aparatito, que puede verse aquí, tiene una serie de botoncitos y de "modos" para monitorear energías y presencias alrededor de la computadora, una especie de médium personal mezclado con alarma contra robos de almas. No sé en lo que hará falta creer para tomárselo seriamente, pero sin duda valdría la pena comprarlo, para tener un tema de conversación -lo menos importante- y para pegar un buen brinco a eso las tres de la mañana, mientras uno escribe una página especialmente absorbente, porque la alarma de activó.
Habrá quien piense que se trata de un fraude. A mí me gusta más creer que es un juego, y que la magia y la tecnología, como desde que se descubrió el fuego, siguen yendo de la mano.
La misma empresa vende memorias USB en forma de patito (vea aquí) y en forma de sushi, en presentaciones de rollo de pepino, salmón o atún (vea aquí). Hay más productos en esta tienda, y una mayor variedad de patitos, rollos de sushi, pastelitos, camarones fritos y dedos mutilados.

2 comentarios:

Aldebarán dijo...

Leyendo tu post, se me ocurren dos frases hechas: "Ten a tus amigos cerca, y a tus enemigos más cerca" y aquella de "Every breath you take... I´ll be watching you"
;-)

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Creepy, ¿no?
En plan paranoico, me encanta "Eye in the Sky", de Alan Parsons: "I am the eye in the sky / looking at you. / I can read your mind." (La parte megalómana no es menos buena, pero sí más desesperante: "I am the maker of rules / living with fools.")
Saludos.