25 de mayo de 2006

Blues en K

Hay otra pieza de música en mp3.com. Blues en K, que escribí en los días en que Krisma estaba en buenos Aires. Se puede encontrar aquí. Quedó rarísima.
No había intentado hacer jazz modal, y salió algo interesante. Me gusta la manera en que la armonía de la pieza (la estructura de un simple blues de 12 compases, por supuesto que funkeado) cambia según se van moviendo los instrumentos solistas (en este caso una trompeta à la Coltrane, aunque Coltrane tocara sax, y una guitarra bien distorsionada), a veces a menor, a veces a mayor o a séptima, a veces a otras tonalidades, sin que cambie el acompañamiento, que está secuenciado. Sé que eso lo hacía Miles Davis todos los días antes de desayunar, pero es primera vez que lo intento; siempre fui bastante diatónico en mis cosas y, en plan de blues, más bien pentáfono. Metí unos coros sintetizados que me gustaron, con algunos --muy pocos-- giros de cantos gregorianos.
Ahora estoy dándole tiempo a otra pieza que acabo de hacer, igual un funk --más rápido y potente-- con la misma guitarra y la misma trompeta, y algunos metales en el acompañamiento. Creo que quedó un poco mejor, pero aún está demasiado fresca para oírla objetivamente; la terminé ayer por la madrugada.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Que raro es leer algo de lo que no tenes ni la menor idea de lo que sea, eso me pasa con la musica.
Te vas a reír de mí pero al escuchar tu pieza...mmmm, al principio me dio la impresión de ver a una mujer drogada bailando en el borde de un edificio. Pero luego se relaja todo y es mas tranquilo, como ver el fondo del mar. Nunca has ido en esas lanchas con piso de vidrio para que mires lo que hay dentro de algún arrecife?. Te lo juro, al principio no me gustó pero oyéndola toda es muy relajante

Indira dijo...

...seguire su sugerencia: este finde a otra cosa: desempolvare mis discos de jazz, soy devota de coltrane, miles davis, winton marsalis y otros que me hacen levitar (fig. no lit.)...tambien escuchare lo suyo, quien quita hasta le escribo un comentario.
que sigan los legionarios y el opus dei cambiando nuestra constitucion, persiguiendo mujeres, gays,etc., enseñando a los jovenes a levitar, a delatar, a perseguir...cuando ya esten cerca de violar la libertad de conciencia, nos vamos con la musica a otra parte...

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Charlie Parker. La felicidad está en Charlie Parker, en especial en la época en que tocaba con Dizzie. Y en los primeros, con Monk, Mingus, Herb Ellis, Max Roach y... uh... Milt Jackson. Siempre se me olvida el nombre de Milt Jackson.
Hay un disco que no recuerdo cómo se llama en la que el clan Marsalis (papá, hermanos, algún primo) tocan cosas de bop. Guau.
Igual el jazz es el jazz.

Aldebarán dijo...

Cuando te ponés técnico con lo de la música, me da la misma sensación de cuando intentas escribir tu proceso de pensamiento: Mareo.

;-)

Anónimo dijo...

Como dice uno de mis alumnos cuando termina de escuchar una de esas charlas de lunes civico (totalmente en ingles):
OKI DOKI, NO ENTENDI NADA PERO IGUAL VOY A APLAUDIR.
Jajajaa, que triste es la ignorancia, me dejaste igual con tu comentario.
Por eso no estudie musica,prefiero oir Arjona y a Paquita la del Barrio cuando estoy enojada con mi marido.Jajajajja, son pajas.
Es bonito el jazz, yo solo lo siento ... entenderlo...mmmmmm nunca lo he pretendido.

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Aldebarán: Eso no es técnico, nomás descriptivos. Deberías oír a los músicos de verdad. Son peores que los programadores en C explicando por qué es elegante un código de software.

Usuaria: Yo tampoco entendí mucho, pero te juro que así me pareció. Y jazz que puedas entender no es jazz; es manual de procedimientos.
Paquita me cae mal, y mejor me voy a las fuentes. Chelo Silva es sensacional. Recuerdo un divorcio que me la pasé metido (una noche a la semana durante casi un año) en un lugar de mala muerte en Acapulco, con billar y videos de carreras de automóviles y chavas en tanga, de ocho de la noche a siete de la mañana, rodeado de almas solas y tomando Coca con azúcar (ni siquiera había de dieta) y oyendo aquello de "Por probar la miel amarga de tus besos..." La cerveza costaba dos pesos, lo mismo que en una tienda esquinera, y la coca uno con cincuenta. El ambiente era tal que la gente ni siquiera se peleaba... Ni un muerto o herido en todo ese tiempo. Deprimente.