8 de marzo de 2007

El día en que Krisma se cortó el cabello

Pues sí, fue el día en que comenzamos a vivir juntos, el 27 de noviembre de 2002. Me tocaba corte de cabello, y ella dijo: "Vamos, pues, yo también." La primera foto se la tomé en la mañana y la segunda por la tarde.




Y la que sigue es parte de una serie de un montón, tomada en agosto de 2002. Varias de ellas se han publicado ya, incluso en la solapa de Viaje al imperio de las ventanas cerradas.

7 comentarios:

REYZOPE dijo...

Que bella mujer, se me antoja pensar que es una mujer llena de paz...

Felicidades por estos anos de alegrias compartidas, sigan adelante en esta aventura que es la vida, acuerdense de tratar de ser felices porque de ella no saldremos vivos! (mi toque de cinismo caustico, jejeje)

Carlos dijo...

Cool!!!! No hay como los cambios de vida para cambiar de perfil y ponerse guapetones.

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

RetZope: Gracias por los parabienes. En cinco años de conocernos, etcétera, hemos sido cada vez más felices.
Y no recuerdo quién dijo (un conde o algo): "Lo malo de la escuela de la vida es que la fiesta de graduación es generalmente un funeral."

Carlos: ¿Verdad que se nota? K. está cada vez más guapa.

Aldebarán dijo...

Ya me extrañaban las diferencias entre las fotografías de "Viaje al..." con la de la vida real.

Gracias por la reseña fotográfica.

Dandelion dijo...

vengo a repetir porque no pude comentar "dendioy"..

jajaja hace años que no escuchaba esa palabrita, y leida muchos mas..

Bueno, el punto es que yo dije que me fascinaba la ultima foto, porque su rostro se ve perfectamente perfilado...

Mira que nariz... !!

:)

Thierry dijo...

Comparto la opinión de dandelion, el pelo corto acentúa la pureza de los rostros y aunque sólo conozco a Krisma con pelo largo en fotos ya que ya no lo usaba cuando la conocí, el pelo más corto le sienta maravillosamente bien

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Thierry: Qué gusto leerte de nuevo por aquí.
Yo lo que sé es que Krisma me ha gustado de todos los modos en que ha estado desde que la conozco (e incluso desde antes; es una historia que algún día te contaré). Tú la conociste con el pelo largo, como en la foto de hasta abajo, pero se lo recogía porque andaba en esas cosas del teatro. En lo que llevamos juntos lo ha tenido de seis o siete modos diferentes (es Acuario, pue), y cada uno tiene su encanto. Anoche, muriéndose ella de la gripe y yo saliendo de la mía, la vi así como quien no quiere y me di cuenta de que me gusta tanto como siempre, cuatro años y medio (y una hija) después de aquel primer corte.
Y los que falten.