5 de febrero de 2007

¡1979!



No sé cómo habrá llegado hasta aquí (o sea hasta El Salvador en 2007), pero esa hoja debí escribirla en 1979, cuando estaba en la época de estudiar métrica y jugar con formas poéticas. Hay una especie de soneto con rima asonante y tres cosas que estarían en la onda del haikú, aunque (excepto el primero, que está malito) no necesariamente en su métrica (5-7-5).
Me gusta el que está escrito en 3-5-3:

La piedra
en la maleza
se incendia.

Me da la impresión que un par de esos textos debí publicarlos en algún suplemento cultural, o algo. Y este día en especial me da mucha vergüenza en haikú número 3:

Una estrella fugaz, con su fugaz portento,
arrastra tras de sí
al firmamento.

La vergüenza es porque durante un par de fines de semana estuve hablando, en el taller de La Casa, cosas bastante feas de la palabra "firmamento", que se usa automáticamente y sin saber qué rayos quiere decir en realidad; que no es necesariamente un sinónimo de "cielo", ni el modo más poético de decirlo, después de decenas y decenas de años de usarla sólo por inercia. Entonces, señores, vean: es cierto, se usa sin saber y se oye espantosa. Me gusta, sin embargo, el sonido de "arrastra tras..." Sé que traté de armar un poemario con ése y otros textos, pero que no pasé de unos diez o doce. Me acuerdo de uno, escrito a eso de los 18:

Caminas sobre las hojas secas. Brillas.
(Eres el silencio.)
El soy es tuyo, y los pájaros
una brizna de luz entre tus manos.

No reconozco la letra del encabezado; seguro que no es mía. Me da la impresión de que alguien la escribió y me retó a que hiciera un poema con ese título. (Espero que haya sido mujer y bonita, para que valiera la pena este oso de veintiocho años más tarde.)
Lo transcribo para los que no conozcan la grafía copta:

Éste es, y ahora, el baile de la piedra:
zapatos de guiñol, más de cien fuegos
de un lagarto en azul. (Y así tuviera
raíces más que manos y en cerebros

escuchar este cielo que te mira.)
Éste es mi cuello: tierra
enterrada en la tierra y más cenizas,
cuerdas en boca abierta.

Rodar en cuatro zancos y cantarme
el último suspiro antes de un viaje.
Un ojo en la mirada brusca: nada

sino el verso en azul, la tinta en cieno,
y en campanas sin tiempo me llamaras
a buscar en tu voz un esqueleto.

Válgame... Abrí un fólder y me monté en la máquina del tiempo, porque hay de todo. ¡Hasta encontré un borrador casi completo de una novela que empecé en 1980, antes de El traidor! La versión que tengo debe ser de por allí de 1982-83; la terminé como cuatro veces, y nunca me gustó. De hecho tengo dos versiones de 2000 y 2001, en rollos bien diferentes, y no creo que estén mejores que el original. Leí algunas páginas y no suenan mal. Ya veré.
En el fólder vienen también unas hojas, las únicas que sobrevivieron, de una traducción libertina, más que libre, del Canto I de La divina comedia, que habré hecho por allí de 1983. Todo en endecasílabos, tercetos y --perdón-- rima asonante. Tenía como cinco libros con versiones en español de la Comedia, dos de ellas en verso, y compré una en toscano. Y, desde luego, no sé ni gota de toscano. Pero el resultado está interesante; quizá lo ponga después.

5 comentarios:

Santiago Vásquez dijo...

Yo tengo varias cosas 3-5-3. y me gustaría saber si esta variación de haikú se ha trabajado bastante…

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

No tengo la menor idea. Me gusta el haikú, pero me parece que, al trasladarse la forma al español, pierde mucho: no contamos con los ideogramas, que le dan un sentido especial: la imagen no sólo se lee, sino que también se ve; imagínate qué bonitas contradicciones pueden encontrarse entre lo que se lee y lo que se ve.
Me parece que en español debería hacerse sin métrica, o no echando a la métrica por delante.
Igual, si estás jugando a la métrica, pos juega. No hay poema bueno que sobre, ¿no?

sandra aguilar dijo...

que es un haikú? alguien me explique!!!!!!!!

solamente. Gracias.

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Híjole... Es más fácil hacerlo que ponerlo por escrito...
Hace un par de años Aída Párraga nos dio un taller bien interesante acerca del kaikú, sus estilos, los tipos, qué sé yo. Habría que pedirle que llegara otra vez.
Si quieres el domingo hablamos de eso. Mientras, aunque la descripción y tipificación no es muy buena, hay chidos ejemplos en la Wikipedia, mestamente aquí.

sandra aguilar dijo...

ok, gracias por la inf, estuve viendo algunos ejemplos de haikú de Borges, habían de Benedetti pero lo confieso no tuve valor, en fin, interesante, pero igual el domingo vemos qué onda con eso y otras cositas de métrica que se hacen turbulentas.