21 de noviembre de 2006

Más de Trilces trópicos

Por un mail que me llegó hace un rato me entero de que existe una Asociació Cultural Catalunya - El Salvador. El blog puede encontrarse aquí. La entrada más reciente, como puede verse, corresponde al artículo publicado hace unas semanas por Luis Alvarenga en el diario Co-Latino acerca de la antología Trilces trópicos. El artículo puede hallarse aquí (en el blog de la Asociació) y aquí (en el Co-Latino). La antología se anuncia aquí.
Está bonito el blog. Voy a darle una revisada más tarde.

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Para los de siempre: no, no estoy promoviendo la antología aprovechando (mal) mi cargo como servidor público; éste es mi blog personal, porque hasta los servidores públicos somos personas. No siempre, es cierto, ni exclusivamente para darle gusto a nadie. Nada más así pasa. Lo que me da gusto es:
a) Que esa antología exista, así como otras (la recién presentada Cruce de poesía, digamos).
b) Que haya una Asociació Cultural Catalunya - El Salvador.
c) Que allí hayan puesto el artículo de Luis Alvarenga en el blog de la susodicha Asociació, y que lo vaya a leer gente de por allá.
d) Que antes se haya publicado el artículo de Luis en el Co-Latino. (¿Por qué? Pues porque sí. ¿A ustedes no les da gusto cuando alguien publica algo en alguna parte?)
e) Que haya varios poetas salvadoreños publicados en la antología: Luis Alvarenga mismo, Carlos Clará, Osvaldo Hernández, Susana Reyes, Nora Méndez, Krisma Mancía, Alfonso Fajardo y Jorge Galán. (El poema "Los trenes", de Jorge, es una maravillita.)
f) Que Krisma Mancía sea mi esposa, esté o no publicada en esa antología o en la anterior.
g) No hay g)
h) Que usted esté leyendo estas líneas.

3 comentarios:

Claudia Meyer dijo...

Santo Dios! que lamento tanta letanía de autodescargos! pero así es en tierras cusctlecas por el desarrollo del mejor hobbie que tiene el salvadoreño, en especial el "escritor": ser mal pensado y no poder ver ojos bonitos en cara ajena. saludos cordiales, le deseo una productiva semana. Claudia Meyer

usuaria anonima dijo...

EN VARIAS OPORTUNIDADES TE HE LEIDO ESTAS COSAS... YA NO DIGAS MAS, SI PIENSAN QUE SOS UN APROVECHADO Y QUE A TU ESPOSA LA PUBLICAN POR ESO...MMMMMMM ES ASUNTO DE ELLOS. ENVIDIOSOS!!! HAY UN DICHO QUE DICE: EL LEON JUZGA POR SU CONDICION. ASI QUE NI LES HAGAS CASO.PROBLEMA DE ELLOS

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Claudia: ¡Es divertidísimo escribir autodescargos! Me recuerda a los disclaimers de los paquetes de software y de las posologías: "No nos hacemos responsables de nada y hágale como guste; ya pagó su lana y tiene derecho a permanecer callado. Si no le funciona, se le arruina la compu o se muere (la compu o usted), le cambiamos el diskette o el frasquito, si es que tiene un error de fábrica, pero usted paga el correo". Lo hago casi desde que empecé el blog. Hay gente que se ofende por eso y por lo contrario, así que le busco el lado divertido (para mí).
Y, no, en general los escritores y los artistas salvadoreños son buena onda, hasta donde he visto, es decir los que tienen obra sustentable. El problema es que en "el medio" hay muy pocos, y ésos son los que joden.
Por cierto:
a) Felicidades por el/la próximo bebé. Me dijo Krisma que están en los últimos preparativos. Por favor, que nos avise Javier en cuanto nazca. (Tú estarás muy ocupada.)
b) Leí varios poemas tuyos. Me gustaron bastante. En unos tres o cuatro o quince años que tengas tiempo (los bebés jalan mucho tiempo) me gustaría comentarlos contigo en persona, y de paso conocerte (también en persona).
c) ¡Por piedad no me hables de usted!

Usuaria Qué bueno leerte por aquí. Prometo que en la próxima lista de disclaimers voy a hacer un disclaimer al disclaimer, para que no haya malos entendidos y no se crea que le estoy haciendo caso a los envidiosos.
Y no creo que sean envidiosos, nomás no entienden muy bien que para ser escritor lo único que hace falta es ser escritor. Así les dijeron que se hacía, y así creen que se hace y que funciona la cosa. Lo malo es que pierden mucho tiempo en tonteras y por eso no son simplemente escritores. Pero envidiosos no son. (A veces tampoco escritores.)