1 de abril de 2006

Monitor quemado

Pues bien, mi sencillo y barato monitor AOC de 15 pulgadas se quemó. Duró año y medio, lo menos que me ha durado un monitor. El anterior, un Samsung Syncmaster llegó a los siete años de edad, menos dos años en que no lo usé porque lo dejé en Costa Rica.
El AOC comenzó a ponerse raro desde hace como cuatro meses: la imagen se concentraba de repente en la mitad, en forma de una raya vertical, y luego quedaba oscuro. Un golpecito en el costado, como buen mecánico electrónico (qué contradicción de significados), y listo. Pero de un golpecito pasó a dos, y a tres, y luego simplemente dejó de funcionar. RIP. Algo así le pasó al Samsung: se ponía amarillo, un golpecito y listo. Luego se ponía amarillo y se apagaba. Otro golpecito. Después ya era insoportable y lo cambié por el recién fallecido.
Odio que pasen esas cosas. Igual los discos duros que se arruinan apenas vence la garantía; ya llevo dos así.
He tomado prestado el monitor de Krisma, otro AOC, de 14 pulgadas, y espero que haya por allí uno de plasma al crédito. Aunque sea de 17 pulgadas. O de 19; la presbicia ataca.